lunes, 19 de marzo de 2012

Memorial Days / Un análisis político del poema


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Carlos López Dzur
TEXTOS SUELTOS
De «El Libro de la guerra»

Memorial days
¿A quién diré que irrumpas,
luna de la tarde, madre de la noche
si dueles como granada rompedora
caída en mis collejas, azotada
sobre nervios que clamaron por amor
ante mi largo día que condena?

¿A quién diré que un espigón
me creció a medio pecho, me resiente,
me pica y me arde, y voy, paloma duenda,
al sinsentido de inoperancia amarga,
y sufro con manso dolor, buey que lame
incertidumbre y desaliento y nada?

¿Por qué me hicíste así,
distinto al penco de alma torpe,
ajeno a los filos de puñales
y como fruta sin espinas
que ha madurado herida, tendida
en la cibíaca del ser más oscuro, tímido
del estío y la penumbra de los días,
sin fuego crepitante que lo crezca
y lo ampare, con esqueleto y tallo fijo
y su esplendor de geotropismo?

¿Por qué te hablo, Luna, si ni oyes,
por qué te amé, Sol, si me olvidaste?

2.



¿Qué me dijíste, Luna raída
en el harapo biótico de la duenda vaca,
qué me dirás, después del rocío
y la intemperie a solas,
si los moscarrones, en camenas romanas,
embrutecen tus voces, chillan como cigarras?

¿Qué me dirá la intrusión del lamento,
la queja de la bala, el inhóspito espín,
el puño contra rostros afligidos y blandos,
la herida abierta, la coz con sus remisos
que no paran la angustia, el dolor
y la muerte, malapata, qué me dirás,
directamente a las mejillas, al cóccix,
Luna de la tarde, madre de la noche?

3.



¿Qué vas a decir al niño
que la muerte llamó a las filas de la Armada
do a contar banderas de muerte
de tu imperio en tanganillas,
qué diras ante la ríada de sangre
que acaudala mi marcha de recuerdos
a tu ambición de patria,
qué dirás, paloma, quje no pierda
inocencia, si no que en el cielo te posaste
como el lamento de la Moksa cercenada,
qué dirás si darías la piel y alma
porque cese la hoguera
y el cuchillo que nos pega a la pared
y al alarido que subviene por la vía
de la navaja cabritera y el mortero?

¿Qué diras a la nube que deprava
con napalm, al ataque de gas
que huele a orines, a diablos vomitados
del banquete convival del homicida?



4.


¿Qué dijíste cuando a más y mejor
llovió el rugido del macuco
y en juego sucio se borraron las fronteras
e iban vestidos de jubete y mallas de hierro
los que portaron espadas y fusiles
a fin de cerrar su espita a la alegría?

Y la noche se convirtió en escarnio
y se acostaron contigo, muchos de ellos,
frágiles habsburgos, depravados
en escondites de solapada subversión,
tu cama blanda, tu cabaña humilde.

Y les díste hijos, palomas duendas
que aprendieron llamaradas de petate,
incendio amargo, complicidad en muina.

¿Qué dijíste, Luna de la tarde,
madre de esa noche que fue el Peloponeso,
si dejaste una traza de atadura
como vestigio de la flor tronchada
y la raíz perdida, qué dijíste
que, en la noche, te busqué como madre
y me hallé a una perra malparida?




5. EL OCULTAMIENTO DE DURGA


¿Dónde estuvíste, lunita mía,
que te escondíste en maya / malla
de jubete y mácula, en pecho de bronce,
en corsette de olvido y tu atadura
fue mi luto y lluvia roja y sangre?

¿Dónde en la noche se bendijo
al calcilla, engendro de estos días
que decrecieron mi estatura
de confianza, rubor y alegría?

Traté de verte tras la nube
(luna de esa guerra de Germania)
y la hiel me brotó como chijate
y me sepultó, know unto God...
pasé al abismo del polvo y la anonimia,
a la tumba de los buitres,
y me besó la muerte.



6. DEL ABANDONO Y LA MISERIA


¡Pero yo te busqué, santa repisa,
puntal de Indra, en medio de la lluvia!
En el Día de la Recordación,
ay de los mortales,
días de entes que se tragó la Kama,
tu cielo de deseo, pregunté y quise
tu memoria formalizada, tu consuelo.
Y tuve el cuerpo penco, orondo, tosco,
y te lo dí a guardar con el decoro
horaciano de la guerra; yo dije óyeme:
Dulce et decorum est pro patria mori.


Yo te entregué las cuencas de mis ojos,
yo te bendije en las chicharras del ruido
del amor objetivado y del libreto nacional
del patriotismo, yo fuí gusano y plaga,
el prusiano gesto, el épico sustento
de tu Maya, y dije, Luna mía,
por tu esperanza
el futuro trasciende,
la democracia es pura, el lanzallamas
te invoca, la corneta me anuncia,
con granadas de mano te saludo.

Y tú, acaso si eras el poder
de la propaganda del Estado,
en ausencia, distante, sospechosa,
te perdíste aunque me amaras,
o acaso la villanía del enemigo cuestionaste,
todo su alarde de rivalidad, su truhanería.

¿Cómo saberlo? ... no llegaste.
Te escondíste, luna de mi tarde,
madre de mi noche.



La Invencible Durga, diosa de la guerra y la destrucción, una de las manifestaciones de Parvati, habitante del «lugar de difícil acceso». Durgatinashini, es quien «elimina los sufrimientos o «la que puede sanar en situaciones de gran abatimiento”» cuando manifiesta su fuerza destructiva por amor y compasión hacia sus hijos, con la intención de salvarnos de nuestros demonios internos. La que rompe la muralla del ego e ilumina ;a oscuridad interior y la ignorancia espiritual y los apegos inferiores, protegiendo a sus devotos de los males y quitándoles sus miserias: Kwan Yin



7. GUERRERA DE DEMONIOS
Ahora, ¿qué haré, Durga lunar,
guerrera de demonios, qué haré
con pueblos diezmados a mi diestra
y el dulce decoro, zurda trinchera,
y el exterminio, ultraje, caos
y las mariposas que me rondan
con su color de calavera?

¿Qué haré de prisa y corriendo
para que apruebes este corazón agusanado
si éste se pudre en medio de cadáveres
y morteros humeantes?

¿Qué haré con el tradicionalismo celebratorio
que gime y cuya corneta no oyes, Luna
de la tarde, madre de la noche?

¿Qué refugio buscar si tu seno de plata
ignora mi uniforme?

De prisa y corriendo voy
y ya no hay atamanes a mi lado,
y los bandidos son muchos en uno
y, en medio de sicarios, mudos, solitarios,
solemnes, sin amparo, ¿cómo hallarse
y tener tu figura de besos?



Esta fiesta por los muertos
me intimida; porque estoy vivo aún
y con sed de luna y swástica,
y la cruz gamada y el fusil
como espadas se clavaron al pecho.

De prisa y corriendo voy, sin hallarte
y por dejar la hecatombe
a las calladas ando, sin olvido
de este cuento de cuentos
que es la muerte innecesaria y torpe.

Memorial Day, ¿para quién
si es por tí, luna de mi tarde
por quien no quiero tenerlo
por madre de mi noche?



8. UN ESCORPION ME LATE EN EL SUBMUNDO
Tu luz es un reflejo meramente,
¿qué puerta de salida es mi sustento?
Un animal aúlla cuando yo pido voces.
Un escorpión me late en el submundo.

Tu estás detrás del velo, Luna-Madre,
maula imagen dibujada
por miedos naturales.

De matute te fuíste, fantasmalizada.
Hito de pillerías has sido, sin quererlo,
pero eres lo más real que hay en mi mundo.

A la matiega, rudamente, te he llamado;
aún no sé cómo ir sin disparar moyanas,
aún no sé cómo amarte
sin encender culebrinas;
aún no sé, sin morder, sin ladrar
con nervios del rabo-simulacro,
declararte lo Uno, espíritu-materia.



En pozancos de tus viejas aguas
descubrí tu belleza.
Un perfil de tu rostro me iluminaba.
Tu luz manejó imágenes aún dulces
(¡aunque ya estén perdidas!)
y, en la riolada de tinieblas,
tu ser prefiguré con preguntas
de la resistencia, tu encanto.

No te separo aún de las bestias de mavorcio,
con dientes afilados y pezuñas, amparadas,
te avisé, no tengas miedo;
porque seas lo que seas te he querido,
te invoco, te llamo, te nombro.

9.
Quería las compensaciones dionisíacas
de tu Vientre profundo, el beso
que se huyó traviesamente
de la objetividad verificada.
Quería tus manos campiranas y agrarias,
tu mañana, tus tardes, tus noches.

Cumplida la plenitud de los tiempos,
pregunté con fe, ¿cuáles han de ser
tus emociones, con qué gesto entraré
en Tu Semilla? y tarde, mal y nunca,
llegaste a mi tiempo, con danzas
de tus mecanismos defensivos.

Bajaste una porción de lido
en mi bahía, y un estallido de granada
y lidita murmuró mi apellido.
Y dije: No eres tú por quién esperé,
tanto monta que seas el contrabando
de las espinas tenebrosas, zapaso
de escarnio, el sable, la moyana,
el fusil, la cañonera, el beso del obús,
el bajo calibre de las culebrinas...

... yo te pensé de otro modo:
serás el Huevo de la Noche
y una manga del viento traerá
tu cuerpo oval, tu redondez erótica
y serás en mi espacio, cariciosa,
y, aún más, serás el oogonio
que navega mi conciencia
y la sal y pimienta de mis gozos.

Yo te pensé intensamente húmeda,
llena de escozores, suma proteica,
femenina; concederás por cascarón
tu tálamo y nubes suaves y rico bationdo
de tu esencia; yo te pensé, erótica,
accesible, digna de observarse
directamente al centro del Oosito,
falda adentro, papayona, peluda,
con el ombligo reiterado
como el eco, con muslos abiertos
como centro de un valle,
o una cueva velluda.

... pero cumplida la plenitud de los tiempos,
cuando busqué tu monte oscuro,
cuando pensé en tus mejillas pegadas
a las mías, escondíste el mutuo acopio,
la cosecha, y llegaste sin lunas.

Trajíste el rayo y el olor del ácido pícrico.
Golpeaste mi cráneo, pulíste mi vergüenza
y el super-Yo se interpuso, guardián moralizante,
para decir la vida del Espíritu da saltos de mata
y en medio de la suaca de los días
exije mucho, rispa, malhumoradamente.

Es priosta, mayordoma, Estado-sacerdocio,
Luna no es lo esperas que yo sea
y yo salí pitando, a vana prisa,
y dije: ¡no te conozco, madre sabia de pega!

No te huelo, piéride más vieja
que la sarna; Luna, ya me entregaste
a misogamia y desencuentro,
en vano es mirarte...

10. ECLIPSE DE LA ESENCIA
Entonces, comenzaron a aullar
todos mis demonios, duendes
que no tuve escondidos todavía,
culebrillas que se ocultan en yautiales,
gusanos alevosos que suben a la yuca.

Se llenó de gusarapos el porongo;
en agua sucia, mis palanganas lleno.
En penas eternas, se refocila
la bichaza como lluvia sombría
y hacia rondas de samsara se va,
cae gotereante, el alma que me habitas.

El tiempo está donde fuíste relámpago.
La hora, cadena de rosarios,
reza su meyosis, cuenta días
y cada tiniebla te deslava con ecos,
con enojos, con el tedio
de sus cacofonías.

11.
Yo busqué tu monte oscuro,
confié en quedarme ahí, hijo tuyo,
yo, selvícola, en el sieso
de tu cósmico intestino,
ctónicamente productivo en tu reposo
distribuyendo mi gozo con tu danza.

Yo dije: Está por más la prenda,
me has compensado en la raíz
debajo de tu falda de prasio, yo
en la felpa de musgo, tibio y húmedo.

Eras Una, pensé, al lado de los muchos.
Con tu beso reordenarías la Metafísica
de lo Real, con tu abrazo me harías tuyo;
como haba de tu vaina, te habitaría.

Dentro de tí, tengo madre y hembra
y en tu dolor se desnuda tu cuerpo en el mío.
Uno más en el escorpión de tus edades,
renacería en el pez de tus comienzos.

Eras Una, la que amé
por un refilón de tus fulgores
que alcancé a discernir desde mi sombra.
No tenías jerarquías ni arrogancias.

Eras la cosecha del campo,
eras la necesidad necesaria,
eras todo lo que yo quería.



12. AUSENCIA Y DESAMOR A LA VIDA
... pero un día me dijeron
sólo la ausencia existe, sólo la sombra,
todo se va, sin regreso, todo estalla
como lidita o volátil meteoro
desde algún rincón del universo oscuro.

Todo es salto de mata, huída
mecánicamente reductoria.
Todos a la pega vamos
por la treta que a cómplices agremia
y Ella / tú ya son mentiras,
discurso de los lobos,
el eco del ladrido que perdura,
la musa de los cántaros vacíos
en las estepas.

El interno verdugo es todo lo que existe.
El que ladra su gemido y nada cambia
porque la senda es extravío
y la ira, asfixia, y todo, quemón
y cuenta nueva y más multiplicarse
predictivamente en regularidad
y en recurrencia, para dolor eterno.

13. PROSTITUCION ARMAMENTARIA
Llámala prostituta, negación
de tu alma, mercachifle
del abrazo prometido, la que se fue
y no vino, la que dejó tu corazón
en la loma, a solas, pifiando;
dále por nombre la abandonadora,
la que se vende al olvido,
la que trafica con sombras
que no le pertenecen por completo.

Llámala ramera de la Era Pisciana,
la que rompió el huevo de la noche
y te dio nictalopía para que veas
lo que no debes, su sexo impuro
de Maya, su leproso No-Ser
de soledad y desprecio.

Llámala, Doble-Vida, simulacro
de la economía física, miseria en ciernes.
En este imperio, con cantos de sirena,
es quien seduce; en esta esfera,
con cuchillos de luna, es Ella
quien te mengua y te castra.

Llámala pues engaño que razona
en círculos de Apolo, dato icónico
de culpas retorcidas,
hija de tarde y nunca,
madre de la Noche
y el más allá de la carne.

14. ¿POR QUE NO PUDE INVOCARTE?


«This is a great challange of our time, the storm in which we fly. History is, once again witnessing a great clash. This is no time for impatience and self-defeating pessimism... We are ready for war!»: Presidente George W. Bush
En los días que elegí para Tu Ofrenda,
días de recordación
y espacios arquetípicos, Tu templo,
no dancé con tu cuerpo
ni te orbité.

No pude invocarte
ni en silencio.



Un nubarrón de luto estremeció mis venas.
El frío se aceleró de un golpe
en medio de repique de tambores.
No hubo voz que dijera:
La bondad es infinita.
La salva de cañonazos avanzó.

Asesinaba las palabras debidas.
O apropiadas.
El Gran Discursador, rey-sacerdote,
nos ataba la lengua; él bebía sangre.

El día fue llamado Solemne.
Todas las prudencias convencionalizadas
acudieron, ocuparon el parque.
Se sentaron junto a la Gran Tarima.

Maat dejó que el Sol pasara sobre el Nilo.
Cursó así todas las esquinas,
examinaba el caudal, celosa
de la espuma, el musgo, las ondinas.

El presidente estaba allí,
perfecto guachinango con los ojos
fijos en escarabajos de la orilla.

El jefe de la CIA, el jefe de los jefes
del Pentágono, el Gran Estado
allí todos llegaron, solemnemente
vestidos, aderezados, circunspectos,
para ver a los deudos del Quebranto,
a los que necesitan la bendición
de autoridades temporales
y disputas rituales con lo Eterno.

Ataron con cornil a bueyes del deseo.
Calcularon el número de lágrimas,
se pidieron credenciales a los llantos.

Todo estuvo en su lugar,
en la zona segura, acordonada;
allí, con las pirámides de la Física Clásica,
presidía el Logos, el análisis,
el control absoluto.

A ninguno se quiso descalzo,
o con sandalias, ninguno con T-shirt,
ninguno con coleta o melena de desgarbo.
Nadie que sea descortés que esté presente,
ninguno que gesticule en bruto sea admitido.

Nadie con aretes en la oreja,
o tatuaje visible, se aproxime,
nadie con angustioso rostro
o con olor a tufo, nadie con patas
de cabra, o tarros de cornudo.
Ninguno con dientes neguijosos.

Exento sea del podio quien no admita
los Nuevos Paradigmas y su noción del riesgo.
La guerra es lo sagrado, han repetido.
No se vea al penco con los ojos salaces.
No se tome una foto al que está espatarrado.



Evítese la escena del que se rasca
el orto; todo debe ser perfecto,
con objetividad racional, preformulado.

El día fue llamado Solemne.
Bush estaba allí, y la pobre Condolezza,
figurón marginal de la sombra,
y Colin Powell, el Neandertal
más ocre de la cueva, y Cheney,
quien buscaba su mirada
para hacerlo portavoz
de otra mentira, porque ambos,
uña y mugre, óxido de uranio tienen
por hemoglobina.

15. PROSTITUCION DE LA PAZ Y LA DEMOCRACIA

La prostituta se apoya en el arquetipo del verdugo:
Maureen B. Roberts, Ph D
A diez calles, por lo menos,
te vieron... Que me contaran
no fue necesario, te corté el paso
y te llamé, pero cruzaste de largo.

Te metiste en una luna de maula:
eras la Maya que niega, la proyección
que engaña, la víctima que condena.

En la Harbor medio-vacía
por causa del evento, Memorial Day,
homenaje a grandes héroes
y familias crédulas
al virtualismo entronizado,
te vieron y me cuentan
que pasaste comiendo de las culpas
que los demás te transfieren.
Tú tomas y dejas, surtes y olvidas.
Este es tu consuelo, por lo menos.

Vestida ibas con gracia de tus nalgas.
Plata líquida en tus haldeares,
intensa virtud, tus piernas
y el movimiento de tu sieso,
¡qué delicia, mayativa, descocante!

Con fortaleza y audacia te exhíbes.
Con pantaletas azul celeste
de tu antiguo cielo, atrapas.

Robaste el privilegio de ir
en desvergüenza por la calle
y echas la escandalosa
durante el Día Solemne
y estos robocops del Estado Vigilante
nada dijeron aunque díste
la nota discordante,
ramera caprichosa,
efeba desobediente.

A cambio de dinero
admitíste la gumía, la daga turca
y la exacción, te díste precio
por vender jera y placer
al mejor postor, así me heríste,
Luna de la tarde,
madre de la noche.

Llevaste tus senos perfectos,
quirúrgicamente diseñados.
Tus labios como flechas de ballesta
daban besos, tu saliva debió ser
como lava de volcanes porque
quienes te compran chupan del bote
y son felices, se repiten en noches
contínuas de macanda
y tú con ellos, fletera,
y ellos contigo, son felices.

En los quintos infiernos no es
donde te buscan;
eres ya accesible objeto
de la calle, tu jarana lasciva
tiene hoteles a tu paso, coches
que te llevan donde quieras
por servicio, nenorra.

Fuíste la única puta que salió
a la calle a proyectar
su verdugo interno, amenazante.
Duro y parejo te dan y tú resistes;
yo no, te perdí, capulina, y estoy triste
porque yo también amé
tu araña venenosa
y sus precondiciones instintivas.

16. DIOSA HERMOSA Y QUERIDA
No soy yo quien te culpo.
No que haya dejado de quererte,
América, La Hermosa, aún querida.
Yo abrí todas mis moléculas
cuando ví tu Luna llena y eras sacerdotisa
de tu propia llama; yo te llamé
Mi atracción, gravedad del ansia,
Libertad..

Te entregué mis ladridos.
Por un fulgor de tu aroma masturbé
cada espacio de penumbra, el que tú iluminabas,
porque eras ya Una en mí y yo contigo, el Todo.

Tú me enseñaste a agrandar mis pupilas
y me asomé a mil ventanas
cuando te posabas en la noche,
gentil mariposa caída a mis talones.

Nada te escandalizó entonces.
Tú, sin jerarquías, nada prohíbes.
Te dispensas, entera, peludona,
tersa como rosa de piel,
tenuemente naranjuda como papaya
y sandía, melón abierto,
para mutua algarabía.

Tú, espiona, por revelar el caos,
la compresión infinita
con su deliquio singular y dulce,
te pusíste a gatas y a danzar
locamente, a perderse, a clavarse
en giros del cósmico espín gravitatorio
y ¡gozamos pues que tarde fue!
tú, entorchada con el rabo a mi deseo;
yo, hundido en tu íntima anonimia.
¡El éxtasis! lo eterno.

¡Sí que fuimos dionisíacos
antes que se cumpliera la plenitud
de los tiempos del profeta;
sí que sabíamos de ángeles / sátiros
y de monismo puro,
sí que estuvíste satisfecha de la verdad
de tu cuerpo, tu templo femenino,
ovario ctónico, el monte santo
donde la zarza encendida fue pez
con hocico caliente y su estallido viscoso,
jalea del pan que brindo, vino
que bebíste conmigo!



17. TE ALIMENTARON CON MIEDO Y DESAMOR
Te alimentaron con miedo,
otrora fiera de nuestro amor gozoso;
te vistieron con ansiedad mezquina,
animalito lunar que, a orillas
de los ríos entraste al agua
y me hicíste pescar tus pezoncillos
y comerte a besos.

Te dieron la enagua de la angustia.
Te cosieron el corpiño del enojo.
Te amarraron la rabia a las costillas.
Destruyeron tu unidad biológica
hasta esquilmar la hermosura
de tu interna noosfera.

18. ABANDONO DEL AMOR DE DURGA
¿Ahora dónde está la magia
de lo cotidiano, tu divertida noción
de caos, tu guiño subterráneo
que cautiva, dónde está tu duende
que responde al mío, tu fantasma
que a nados me alcanza
en el fondo del agua,
dónde la vieja autoestima de zorra
que no vende sus verdades,
su sentido de honesta certidumbre,
dónde tu nalgatorio desnudo,
suave como pétalos, túrgido
por voluntad de forma y energía?

¿Dónde tu voz me da rugidos,
a dónde llevaste tu madriguera
cálida, tu feroz sustento,
tu espíritu-materia,
tu monismo puro?



19. MATAN POR LUCRO Y NO SE CANSAN


«Las empresas de ‘seguridad militar’ (con sede en el Reino Unido o Estados Unidos) pertenecen al grupo de las 100 empresas con mayor crecimiento. Se estima que el negocio en todo el mundo es de 100.000 millones de dólares anualmente»l Fortune Magazine
Yo no te culpo, guerrera de demonios.
Quien arrebató tu riqueza innata
otro ha sido, sin madre,
sin olfato, sin ojos enternecidos.
Alguien fue que, extirpado de su matriz
de animal de bellota, ufano y de oquis
quiso hacerse hiperrreal
como el dualismo y odian al cuerpo
y a pequeños ángeles
que lo habitan, criaturas gozosas,
tiernas, energéticamente seductoras.
Ahora sólo aman el dinero,
batallan por el dinero,
matan por dinero
y no se cansan.

20. ME DESCONOCISTE


«Naturalmente, los mercenarios suelen estar involucrados en los conflictos armados y son especialmente activos en los tráficos ilícitos. (...) Así por ejemplo, se estima que la fuerza rebelde angoleña UNITA, obtiene entre 3,000 y 4,000 millones de dólares de los Estados Unidos por año, provenientes del tráfico ilegal de diamantes. ¿Qué hace con esto dinero? Pues compra armas, refuerza sus unidades armadas y, por cierto, contrata mercenarios... Tanto los combatientes y asesores, como los dirigentes de estas empresas de ‘seguridad’ (militar) y aquellos que los contratan, son considerados como criminales... Las actividades de la CIA en contra de los gobiernos que no les gusten al régimen de turno en EEUU, se pueden interpretar como actividades de mercenarios y por lo tanto criminales»: Relator Especial de ONU, Enrique Bernales Ballesteros

«En la Segunda Guerra Mundial, aproximadamente uno de cada dos muertos fue un no cambatiente. Hoy día la población civil representa más de la mitad de las bajas»: Mary Kaldor
Yo no quise ir con ellos,
personeros de ultraje, asesinos
armados en ventaja; ellos son
los que atacan tu presencia
y en tí vistieron luto.

Ellos matan a civiles indefensos.
Lanzan bombas que cercenan
a niños; a ciegas reparten
su homicidio organizado.

Yo no les buscaré más
en la tarde en que la Luna asoma,
en la noche en que sus brazos
extraño y me siento tullido,
diezmado, cercenado, por su ausencia.

Tú eres mi ofrenda, memoria verdadera.
Tú, puerca que andas en la calle
pensando que tu hermosura
es pingajo, tú, mi hostia sagrada,
que besuqueas a los nuevos Apolíneos,
intelectualmente arrogantes,
crudelísimamente hartos de sabotaje
y discursos triviales que sólo exaltan
al verdugo intelectualizado.

Yo fuí a Harbor Avenue, calle del vicio,
calle profana, donde ocultas coraje
e impotencia, y te vendes y engañas.
Fuí a saberte ahí, a dolerme
con tu inmundo despilfarro de energía,
a verte vivaracha y compartida
en tu doble vida de desastre.
Y, sin que dejara que nadie te ofendiera,
te busqué, te llamé por tu nombre más divino,
Durga-shakti, Amada...
y te fuiste de largo,
sí, me desconocíste, Amada mía.

Orange County / California / 2004



Memorial Days: Un análisis del poema



Por Vinoba BHAVE y Paula SAINI NOORI


A su regreso de la India, en charla dictada a estudiantes de Montana State University, Bozeman, Carlos López Dzur, poeta, educador y periodista, dijo que durante su viaje y estadía de tres años por la India completó «una gran parte» del trabajo reflexivo que había iniciado con su libro Tantralia. El poeta, que es profesor invitado en MSU, escribió además un poema descrito «como el más bello que me fue posible» sobre las Grandes Diosas, o Devis, las Guerreras Kali y Durga.

El poema a que se refiere es «Memorial Days», reflexión preambular en torno a la intervención de EE.UU. en Iraq y en Mediano Oriente durante el gobierno Bush-Cheney y poema que nos presenta a un veterano con traumas de guerra que busca, con «durga / energía lunar / shakti», la presencia protectora de tales diosas en sí para combatir los demonios de la guerra.

Tuve permiso del poeta para grabar su conferencia y su lectura del texto «Memorial Days», y, respuestos de la experiencia abrumadora de oírlo, meditado lo que muy profundamente fue explicado por él y comentado en Bozeman, discutí con mi compañera estas ideas. Son un somero análisis con la conclusión de que algunos de los conceptos que López Dzur desarrrolla sobre lo que es el mito de las guerreras y su ética, el por qué de su literatura que redefine la pretensión épica y lo que, como tal, captar del mundo. «La mundanidad ética despliega dos cosas: una épica, una confrontación. aún mucho heroísmo; pero, todo en medio de mucho dolor».

Confeso pacifista, anarquista y librepensador, López Dzur dice:
«La literatura no tendría, para mí, ningún sentido, si no se volcara políticamente hacia el lector. Yo no hago proselitismo religioso; yo no pretendo hermenéuticas ni filosofías puras. Cuando he tomado el tema de Durga, la idea es dar un poema sobre los veteranos y, en particular, el caso de los soldados que exhíben el desencanto personal con visiones dizque patrióticas y solemnizadas durante la época de Bush. La Doctrina de Seguridad Nacional que se establece, tras el 9-11, es la verdadera declaración de guerra contra el espíritu de la Gran Madre, si la valoraras como América la Hermosa. Bush autorizó al FBI y la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) a espiar las comunicaciones telefónicas y electrónicas de ciudadanos estadounidenses sin el permiso del tribunal especial que maneja esos casos y el director del FBI, Robert Mueller, no viendo el 'sustento legal prometido' por el fiscal general de EE.UU., John Ashcroft, para autorizarlo, produjo que Mueller en marzo 2004 escribiera una carta de renuncia».
A sus estudiantes, oyentes y lectores, el sorprende con la dureza verbal con que presenta sus mensajes.

«Con la guerra como actividad de agresión por lucro, con el militar en servicio, no se debe ser sentimental a la hora de hacer juicio político. Los patriotismos y patriotas en los imperios se cuentan con los dedos de la mano. Son muy pocos. Un soldado, entrenado para la obediencia, un ejército nacional en servicio del aparato bélico-industrial, es un criminal uniformado y un cuerpo de personeros con la misión asignada de matar. De hecho, no educa a ninguno sobre lo que es labor del combatiente y lo que es defensa patriótica real de un país que yo, como cualquier poeta o creador, romantice y trivialice este hecho. Un soldado contemporáneo, sea mercenario o miembro del ejército formal, legalmente constituído y organizado, es una bestia suelta... Es como la Durga transformada en su opuesto, quien imita al demonio, Gigante Raktavija, cuando éste atacara a los dioses y a la Gran Madre. Si Durga pretende la defensa eficaz, Durga (como la gran madre que es y que se llama a proteger a otros), debe actuar de modo diferente, no como la que vemos con su transformación. Ella toma la forma de una feroz diosa negra, esto es, se transforma en Kali... Y la guerra, siempre que Durga se vuelve Kali, resulta en ésto: Que cada vez que se hiere a Raktavija, a los aparatos de Maldad e Injusticia, de cada gota de su sangre, surgirán mil demonios más, tan poderosos como el primero... Quiero decir, la guerra es el cáncer que difícilmente se cura cuando comienza a crecer y, en realidad, más que manifestaciones de la esencia de Durga, los soldados en guerra se representan con Kali, violencia que multiplica violencia, células enfermas del cuerpo social llamado Humanidad, que se multiplican por mil como en el Mito de Raktavija».
Los mitos como éste, el arte escultórico e imágenes, de leyendas hinduístas y védicas fascinan a López Dzur. «Son abrumadoramente violentas, eróticas, sinceras, coloridas, dinámicas y místicas, POR LO QUE nos pasan de la brutalidad más cruel del existir y sentir a la radiancia de la Devi, al dominio y victoria del Bien sobre el Mal; con este maravilloso mundo de entidades, ángeles y demonios conceptualizados en su arte y mitología, nadie se engaña, a menos que se fíe de soluciones fáciles o iluminaciones mágica, de golpe y porrazo».

La visión propuesta del símbolo de Durga es interior, arquetípica, pero hay una circunstancia que se cuenta en el poema, que es histórica y con signación política. Lo que López divulga como anécdOta puede valerse de fotografías y al poema lo ilustrará para que aprendamos la significación que ofrece en torno a Durga.
Lo que visualmente CLD presenta con la foto que abre su poema es un soldado, sobrecargado de equipo militar. El peso que lleva en sus espaldas son demasiadas libras de vituallas y ertrechos. El soldado parece que examina, con «solemnidad», o en oración / meditación, la tierra que pisa en un campo de batalla; o el lugar en donde se han enterrado a sus compañeros. «El poema, cada parte y cada línea de verso, expresa la paradoja. En el campo de batalla, el soldado se enfrenta a su propia 'durga'; la Durga de mis textos es la 'conciencia'. Ese es el auténtico espacio de combate'. Entonces, sucede que el gigante-demonio Raktavija nos ataca.Sume esos espacios de oscuridad y amenaza. Raktavija intensifica la soledad del soldado, ese miedo a morir, que lo sobrecarga de implementos de sobrevivencia porque descubre la vulnerabilidad ante los demonios que se multiplican».

La segunda imagen que López Dzur utiliza es la de Durga, su aspecto benévolo, 'energía personalizada' que los devotos invocan como protección y con la cual hay un diálogo a través del poema. Con la imagen nos recuerda el triple aspecto de esta deidad.(Durga, Kali, Chandi). Durga, la Gran Madre, protectora; Kali, la bebedora de sangre (quien lame de las heridas del enemigo) y Chandi, la remataora, quien. pudo dar muerte al monstruo y a sus huestes.La triple diosa se acompaña con un perro de tres cabezas.

Desde la primera estrofa y repetidamente, el militar se involucra en diálogo interrogativo con la Luna. Como hablante-narrativo del poema, se describe en dolor y condena.

¿A quién diré que irrumpas,
luna de la tarde, madre de la noche
si dueles como granada rompedora
caída en mis collejas, azotada
sobre nervios que clamaron por amor
ante mi largo día que condena?

El interrogatorio a la Luna se extiende a la estrofa 2 cuando se queja: «¿Qué me dijíste, Luna raída / en el harapo biótico de la duenda vaca, / qué me dirás...?» El tono escrutinativo, crítico y lamentativo del hablante, que acusa y lamenta el embrutecimiento de las voces que recibe de Durga / cómo «chillan como cigarras» se enlaza a la tercera parte. Esta «intrusión del lamento» deja atrás una etapa temprana de inocencia infantil. En la tercera foto, un niño juega / ajeno al verdadero dolor / dspreocupado de que el campo está sembrado de banderas estaodounidenses que representan a los caídos en guerra. Ls sucesivas fotos son una Luna ensngretada / la fadsinación exploratoria del hablante-soldado con su 'durga interior', «ella, desnuda en su conciencia» y hay una sexta foto que ilustra una reunión de pariente que conviven en el Día de la Recordación, fecha que cada ___________________, pretende honrar a los militares fallecidos en acción o lesionados en guerra.

En la estrofa tercera del poema, el hablante pregunta a Durga:

«¿Qué vas a decir al niño
que la muerte llamó a las filas de la Armada
(do) a contar banderas de muerte
de tu imperio en tanganillas,
qué diras ante la ríada de sangre
que acaudala mi marcha de recuerdos
a tu ambición de patria,
qué dirás, paloma, que no pierda
inocencia, si no que en el cielo te posaste
como el lamento de la Moksa cercenada,
qué dirás si darías la piel y alma
porque cese la hoguera
y el cuchillo que nos pega a la pared
y al alarido que subviene por la vía
de la navaja cabritera y el mortero?

Esta lamento de los reclutamientos a jóvenes, casi niños, es comparado, a tronchar flores, perder la raíz de la madre y ofrendar a «hijos, palomas duendas» al sacrifico, una pira de falsas causas, «incendio amargo, complicidad en muina». La Guerra es la «perra malparida» que López Dzur describe en la cuarte parte de Memorial Days

Después de la foto de la celebración de madres en el Desfiile del Memorial Day en Annapolis, López extrapola imágenes que exploran el significado de Durga como energía. Ella es habitante del «lugar de difícil acceso». Durgatinashini, lo que explica que el hablante, en la quinta sección,5. El ocultamiento de Durga, pregunte:

¿Dónde estuvíste, lunita mía,
que te escondíste en maya / malla
de jubete y mácula, en pecho de bronce,
en corsette de olvido y tu atadura
fue mi luto y lluvia roja y sangre?
Describe la vestimenta del soldado antiguo y compara la guerra con la 'maya'., que es la oscuridad interior y la ignorancia espiritual, segúmn explica con un epógrafe citado en el poema. La Maya es el mismo espacio de guerra, «Nube», desde el cual el hablante trata de explicarse la Durga oculta y el eclipse de la esencia.

Traté de verte tras la nube
(luna de esa guerra de Germania)
y la hiel me brotó como chijate
y me sepultó, know unto God...
pasé al abismo del polvo y la anonimia,
a la tumba de los buitres,
y me besó la muerte.

[5. El ocultamiento de Durga]

Vista la importancia que CLD concede a ese tránsito de la tarde a la noche y que repite como estribillo en las primeras seis partes del poema («luna de mi tarde, /
madre de mi noche»), sabemos que el drama épico del poema se da desde el ocultamiento de Durga, su eclipse. El hablante lo comprende y lo dice:

¿Cómo saberlo? ... no llegaste.
Te escondíste, luna de mi tarde,
madre de mi noche.

En el poema es obvio que López Dzur sigue un canon de fabulación, en que «el cuerpo penco, orondo, tosco» corresponde a dos cosas, la fortaleza y carácter sumiso del Buey. Comentando el poema en Bozeman, decía:
Los organizadores y mercaderes de guerra prefieren una recua de bueyes que seres espirituales y pensantes. Los bueyes son la salud, la fortaleza, la iniciativa de energía y potencial de productiva de los jóvenes. Eso es lo echamos al Corral de Minos de las ideología de patria y sacerdocio, los jóvenes y obreros del mañana. ¡Qué estúpida manera de entender el decoro de una nación o comunidad.

Yo te entregué las cuencas de mis ojos,
yo te bendije en las chicharras del ruido
del amor objetivado y del libreto nacional
del patriotismo, yo fuí gusano y plaga,
el prusiano gesto, el épico sustento
de tu Maya, y dije, Luna mía,
por tu esperanza
el futuro trasciende,
la democracia es pura, el lanzallamas
te invoca, la corneta me anuncia,
con granadas de mano te saludo.


Por lo general, el poder convocador de la propaganda del Estado crea enemigos donde no los hay. Eso es lo que conflagra la hermanidad de los seres humanos, en todas las naciones y las pone a unas contra otras. Se construye así al gigantesco Demonio Raktavija, que es ese tipo de ideología que no reconoce el estatus fundamental de hijos y hermanos, todos nacidos de la diosa madre del universo y de todo cuanto existe ya sea visible o invisible, tangible o intangible, positivo o negativo».
La séptima y octava foto ilustran las consecuencias de esa construcción de Raktavija por el aparato militar-industrial y político que utiliza a los más saludables jóvenes para prostituir la paz, la democracia y la búsqueda de sentido. Aunque los jóvenes son quienes deben ser guiados a comprender a Durga / Kali / y toda energía de la creación, en su paso por el poder aniquilador del Tiempo, la Maya y su disolución, «no se le educa así, como guerreros espirituales contra la ignorancia». CLD concluye que se les educa para el miedo y el desamor, para matar por lucro de unos poderosos, «dueños de prostitucuó armamentaria».

La reflexión lopezuriana sobre Durga, diosa de la victoria del bien sobre el mal, la Devi radiante, que porta una flor de loto y cablga sobre el león y el tigre, significándose el dominio sobre las bestias más agresivas, tiene que ver con la enseñanza de que Maha Devi o la Gran Diosa madre es totalizadora. «La nación / la patria / la comunidad / no es sólo el discurso tribal o de un particular clan, o de un género impuesto sobre el otro. Del mismo modo, el tema de la defensa o del restablecimiento de lo justo y correcto / Darma / no es sólo concierne a varones. Al guerrero(a) espiritual, como al soldado institucional de una causa, debe formarlo el Sentimiento / Shakti / y entonces la Compasiva Fiereza entra en juego. Es parte del convenio, así como serán otras esencias o cualidades que lo femenino tiene».

lDurga es la misma Shakti, Uma, Parvati, Gauri, Chamunda, Kali, Saraswati, Lakshmi, Lalita, Tara, etc. y la convivencia armonizadora es el «Bindu», como punto central de cualquier círculo o espacio sagrado (yantra) de convivencias y resoluciones. Durga es importante en la muerte, en los eventos destructivos, porque es la misma Kali y, «en cuanto tal, como energía femenina pura, energía kundalini, ella enseña la regeneración y que la nueva vida se logra muchas a costa de otros sacrificios».

Como un poeta que festeja lo tántrico, lo que el mundo tiene de sensual y de la encarnación del amor activo y voraz, López Dzur festeja a Kali. Cree que las guerras oficialistas y políticas son un «cuento de cuentos» y que sólo conduce a «la muerte innecesaria y torpe». Hay que dejar, a cuanto mayor prisa, la hecatombe, huir de los eclipses de la esencia y cambiar el tradicionalismo celebratorio de la prostiución armamentaria, como dice los poema noveno y decimotercero, en compensaciones de amor, «objetividad verificada» en el «mutuo acopio, la cosecha», el erotismo gratificador y la productividad.

El hablante del soldado, creyéndose desoído por la Luna, en realidad, es sólo un representante de varones heridos por el Gran Demonio de los aparatos bélicos y mediáticos de la Guerra. Vive el dolor moral durante un «largo día que condena» y en que como un Buey o Caballo (símbolo de guerra y mayor dinamismo este último) sólo lame «incertidumbre y desaliento y nada» (cf. #1). «Ni buey ni caballo serán eficientes en sociedad sin dirección, sin la servicilidad definida y asignada por una jerarquía militar, a tenor de organización por rangos, fuerza y capacitaciones», explicó López Dzur al menionar el Mito de Cécrops, «el brote, con patadas en tierra, del caballo exaltado como arma y el fallo de los Jueces que premian a ka competedora Atenea, por la útil invención del cultivo del olivo y la vida para la paz». Con explicación, el filósofo y poeta preparaba a sus oyentes para entender la guerra desde su perspectiva reflexiva y el por qué de la frustración de este varón, «a quien se le cambiará la ética; el buey que obedece y trabaja, con cierta mansedumbre, abre la época del caballo y su uso en la guerra t provocará la ausencia y desamor a la vida, comenzando con un relevo e la vida pacífica matriarcal-naturalista y pacífica hasta entonces, al entronizarse una orientación patriarcal»

El «largo día que condena» es referencia al fallo de Neptuno que sanciona a la hembra victoriosa, con ello la paz, el conenso negociado y la invención del agro) como modo de aplacar a Neptuno, dios de la Guerra. En este momento: arranncan los Nuevos Paradigmas, «Exento sea del podio quien no admita / los Nuevos Paradigmas y su noción del riesgo. / La guerra es lo sagrado, han repetido». En términos más actuales, CLD aprovecha para presentar, en la Gran Tarima, del Día Solemene, día memoriosopor el «nubarrón de luto», al Gran Discursador:

El Gran Discursador, rey-sacerdote,
nos ataba la lengua; él bebía sangre.
...

El presidente estaba allí,
perfecto guachinango con los ojos
fijos en escarabajos de la orilla.

El jefe de la CIA, el jefe de los jefes
del Pentágono, el Gran Estado
allí todos llegaron, solemnemente
vestidos, aderezados, circunspectos,
para ver a los deudos del Quebranto,
a los que necesitan la bendición
de autoridades temporales
y disputas rituales con lo Eterno.

Otros personajes que él poema presenta son:

El día fue llamado Solemne.
Bush estaba allí, y la pobre Condolezza,
figurón marginal de la sombra,
y Colin Powell, el Neandertal
más ocre de la cueva, y Cheney,
quien buscaba su mirada
para hacerlo portavoz
de otra mentira, porque ambos,
uña y mugre, óxido de uranio tienen
por hemoglobina.

Visto que el tema general del poema es la frustración del soldado o de un varón como guerrero, en trechos históricos en los que se marcan hitos por la suplantación de sistemas, CLD se interesa en los momentos que cambian la ética y las transiciones del orden matriarcal pacífico al patriarcado. El eje temático de la Durga Lunar / Corazón / Sentimiento/ es el evento que el poeta describe como encarnado en el varón cuando «su corazón ha dejado de entender el conocimiento. El hígado del guerrero se impone sobre el corazón».

El varón necesita este aspecto de Luna, o «madre sabia», espíritu activo que ha sido desplazado y perdido en el «monte oscuro», desde que se privilegiara el «rayo». El rayo es símbolo del patriarcado con el que se ha impuesto sobre el espíritu. moviendo un cerebro, que representa «el super-Yo interpuesto, guardián moralizante», con aquello cuyaética, todavía muscular y visceral golpea el cráneo

«y en medio de la suaca de los días
exije mucho, rispa, malhumoradamente».

CLD hizo extrapolaciones entre las parejas de Arquetipos Eva / Adán, Durga y el Demonio gigante, Atenea y Neptuno.

«Decía el Rabí Avraham Ibn Ezra que «Eva es el secreto del corazón, el Dar como generosidad, ofrendar la vida de la formación inicial de lo humano, proteger el feto; Adán es el secreto del cerebro y los hígados. El es quien, en un principio, debe recibir y ayudar a cuidar lo recibido. Adaón sabía que Eva era más lista, aunque físicamente pareciera más delicada. Lo que se ha perdido, con el nacimiento de una sociedad patriarcal, es la contemplación del corazón de Eva. No se ha querido respetar sus habilidades ni su rol creador... Ella es como Atenea, la que enseña que la Tierra y la Comunidad son como madres, aguas que unen diversidad de sustancias, aguas que llevan vida en sí... En términos sociales, lo femenino, sea con Eva o sea con Durga, simboliza la Fuente de Sabiduría y la plenitud del trabajo. Desde tal perspectiva, la mujer es comparada con los Manantiales de Agua, con las Fuentes, con el útero, con los viñedos y el jugoso y sabroso fruto de la vid y el Alma es una corriente, con la sustancia de vida, que fluye como origen de sabiduría... Esta es la manera de juzgar a Atanea, por igual.


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